Tres pescadores deportivos de Elche que fueron rescatados el pasado día 7 de agosto cuando pescaban en el islote situado frente a la playa de Galúa en la Manga (Murcia), tendrán que hacer frente al pago del servicio de emergencia que posibilitó su traslado a tierra firme debido a que quedaron atrapados por fuerte oleaje registrado ese día, según indicó, Luis Gestoso, director general de Emergencias de Murcia.
Según el responsable del Gobierno murciano, la operación de rescate tuvo un coste “de entre ocho y diez mil euros”, al tener que intervenir un helicóptero, bomberos, y Protección Civil. “Se trató de una imprudencia que dio lugar a una intervención no fortuita de los servicios de emergencia” subrayó Gestoso quien apostilló que, “nuestra intención es que paguen el coste de la operación y que, sirva de escarmiento a otras personas porque una cosa es prestar el servicio por necesidad y otra, por una burrada”.
En este sentido recriminó el responsable del Gobierno que a los tres ilicitanos previamente unos “motoristas de Protección Civil les advirtieron en cinco ocasiones, antes de que el oleaje llegase a su mayor fuerza, de que debían abandonar el islote y se negaron a ello hasta que tuvieron que pedir ayuda al quedar atrapados”.
Luis Gestoso aseguró que “no se pueden ir de rositas (los tres rescatados), ya que pusieron en peligro, primero a los miembros de Protección Civil que se desplazaron al islote con sus motos acuáticas y después, a los tripulantes de helicóptero al registrarse un viento de 50 nudos”.

Desoyeron los consejos
Los hechos se iniciaron el pasado día 6 cuando los tres ilicitanos llegaron al islote a bordo de una canoa y estuvieron pescando todo el día y toda la noche. El martes continuaron pescando, pero la entrada de viento de Levante provocó un fuerte oleaje que llevó a los socorristas de protección Civil a izar la bandera roja y aconsejar a los tres pescadores que volvieran a tierra firme sin que estos lo hicieran, y asegurando que, no tenían problemas y que estaban bien.
Cuando ya era evidente el fuerte oleaje, los tres pescadores comprobaron que ya no podían volver con su canoa a la playa y fue cuando solicitaron ayuda. En esos momentos y ante el estado del mar, las motos náuticas no pudieron actuar por lo que fue necesaria la intervención de un helicóptero que recogió uno a uno a los tres pescadores deportivos.